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El Programa de Estadísticas de Pesca Recreativa Marina surge en 1999 y se extiende hasta el año 2013, como un esfuerzo de agencias estatales y federales para monitorear la pesca recreativa en Puerto Rico. Este Programa tenía la misión primordial de desarrollar un panorama amplio de lo que componía la pesca recreativa marina en la Isla.

En el año 2014, este Programa pasó por cambios significativos en la logística de la colección de los datos. Desde entonces, el diseño de las entrevistas es complementado con información que anteriormente no era colectada. Esta nueva versión del Programa permite conocer aspectos adicionales de los pescadores recreativos que ayudan a lograr el manejo adecuado del recurso pesquero.

 

Con los datos obtenidos a través de las entrevistas  a los pescadores y los datos recopilados en los torneos de pesca recreativa marina, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) obtiene una imagen clara de la pesca recreativa y su importancia como actividad de esparcimiento, su impacto económico positivo y  al recurso pesquero de la Isla.  La información que brinda el Programa ha sido esencial en la toma de decisiones con respecto al manejo sabio del recurso pesquero, así como para proveer instalaciones adecuadas a los usuarios.

Con los datos obtenidos a través de las entrevistas  a los pescadores y los datos recopilados en los torneos de pesca recreativa marina, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) obtiene una imagen clara de la pesca recreativa y su importancia como actividad de esparcimiento, su impacto económico positivo y  al recurso pesquero de la Isla.  La información que brinda el Programa ha sido esencial en la toma de decisiones con respecto al manejo sabio del recurso pesquero, así como para proveer instalaciones adecuadas a los usuarios.

Temas de interés sobre la pesca recreativa marina

Torneos de Pesca Recreativa Marina

Los torneos han sido clave en el desarrollo de lo que es la pesca deportiva en la Isla.  Sobre 60 años han transcurrido desde que se comenzó a practicar la pesca recreativa marina en la Isla. Podríamos pensar que esto es mucho tiempo, pero la realidad es que por 40 años éstas actividades no fueron monitoreadas, por lo que solamente se evidencia la abundancia de nuestras aguas a través de fotos y por medio de los pescadores de estas generaciones.  No fue hasta el año 1999 que se comenzaron a regular de alguna manera las capturas de estos eventos. Primero con las medidas establecidas para la captura de las especies altamente migratorias y más adelante en el  2005 con la implementación del Reglamento de Pesca  de Puerto Rico.

¿Por qué es importante esta información?  Los torneos de pesca nos han  permitido conocer al pescador recreativo, sus preferencias, costumbres a la hora de pescar y son fuente invaluable de información.  Al obtener esta información e incorporarla a  datos de otros sectores, estudios científicos, tendencias mundiales,  se logra el manejo adecuado de un recurso compartido.

Mientras la sobre pesca por parte de los pescadores comerciales sobre los recursos pesqueros es mencionada con frecuencia (FAO 2010,Worm et al. 2009) , la pesca recreativa tiene también  el potencial de causar impactos detrimentales. Por lo que es nuestra responsabilidad proteger el recurso pesquero y  utilizar el potencial de la pesca recreativa de manera que se puedan alcanzar los cambios ecológicos deseados y manteniendo los beneficios sociales y económicos que provee esta actividad (FAO 2012).

¿Cómo ha cambiado esta actividad en los últimos años?

Es necesario conocer la situación de las pesquerías para establecer metas en su manejo y previo al establecimiento de regulaciones.

Durante los primeros cinco (5) años de este monitoreo, las capturas eran considerables ya que no existían cuotas para el sector recreativo. Una vez  entra en vigor el reglamento, los pescadores y clubes adoptan las cuotas como parte de sus eventos, patrocinando en su mayoría, el cumplimiento de las leyes locales y federales que aplican al sector.  Los datos reflejaban menos libras totales y más piezas liberadas.

El conocimiento de los pescadores recreativos es esencial para entender el sistema y las preferencias de este grupo de usuarios del recurso. No obstante,  las acciones de manejo requieren información obtenida de métodos válidos de muestreo.

 

 

 

 

Diversos factores pueden afectar las capturas de los Pescadores recreativos entre estos; factores ambientales, económicos y cambios en las preferencias   de los pescadores.                                                              

La comunidad de pescadores recreativos de la Isla es muy diversa en gustos y hábitos. La actividad de pesca nos motiva a tener contacto con la naturaleza y es una de  las actividades de esparcimiento preferidas en la Isla.  Por otro lado, una parte de la población de pescadores disfruta de la competencia y de obtener premios por sus hazañas en el mar.  Son muchos los que prefieren la pesca de orilla para mostrar sus habilidades, otros van en sus botes o utilizan la opción que ofrecen los botes de alquiler (charter boats) preparados para la pesca.

La mayoría de las especies que capturan son consumidas y algunas liberadas. De todas las especies que habitan nuestras costas, las cinco (5) predilectas para los pescadores recreativos en los torneos de pesca de la Isla son las siguientes: el dorado, agujas azules, peto y las sierras.

El dorado (Corpyphaenna hippurus), es la especie más abordada por los pescadores recreativos.  Con picos de abundancia en los meses de febrero a abril, esta especie de hábitos pelágicos está presente en nuestras aguas durante casi todo el año.   Además, es considerada una de las especies más importantes para la pesca comercial, por lo que es indispensable establecer medidas de manejo que permitan la captura, pero evitando la sobrepesca.  Desde el año 2005, la cuota para la pesca recreativa de esta especie es de 10 dorados por pescador, hasta un máximo de 30 piezas, por bote.   Aún con restricciones en estos 18 años; sobre 18,000 libras de dorado son abordadas anualmente por el sector recreativo en los torneos de pesca.

¿Será necesario establecer nuevas medidas para las capturas  de esta especie en la Isla?

En otras jurisdicciones la pesca de esta especie es regulada estableciendo tamaño mínimo para las capturas. Por ejemplo en el caso de Florida, las capturas de dorado por parte del sector recreativo  son permitidas bajo los siguientes parámetros :  tamaño mínimo 20” LH ( largo horquilla) 10 piezas por pescador.

En el caso del  dorado; al limpiarle las vísceras se termina con aproximadamente el 30% en carne.  Por ende abordar ejemplares de menor tamaño por el mero hecho de llegar a una cuota no resultará de mucho beneficio.  En adición, al remover individuos juveniles y hasta los adultos de manera excesiva se afecta la productividad biológica de la especie.

“Con los datos obtenidos en este proyecto para los torneos de pesca se puede determinar que los dorados son la especie de mayor intensidad de pesca deportiva, tendencia que se ha sostenido a través de los años transcurridos desde que se realizan los estudios que dan base al presente reporte.  Diez piezas por pescador o treinta por embarcación, según establecido por el Reglamento de Pesca de Puerto Rico 2010, es un número óptimo para el pescador recreativo.  Cabe señalar que estos datos no reflejan realmente las piezas que se abordan en los torneos de pesca ya que el pescador solo trae los 10 reglamentados ya que es una actividad competitiva para torneos pero puede haber abordado un número mayor.  Entendemos que el recurso está siendo sobreexplotado por los pescadores recreativos.  Un consumo de 30% anual de toda la disponibilidad de las especies más abordados se estima sería adecuado.”  ( Informe de Intensidad de explotación adecuada de los recursos más abordados en la pesca recreativa, 2017)

benchmark intensidad de pesca

 

Debemos considerar si ya es tiempo de cambiar nuestra visión sobre las especies  migratorias y de relativa abundancia.   Solamente tomando medidas proactivas podremos de alguna manera colaborar con la protección del recurso pesquero.

Existen muchas maneras en las que se  puede manejar la pesca recreativa de manera efectiva ; debemos entonces establecer objetivos en el manejo para lograrlo. Y escoger medidas que permitan alcanzar  estos objetivos en beneficio de la pesquería.

La efectividad de la medida dependerá de que se cumplan condiciones demográficas asociadas a las mismas y contar con el compromiso de los pescadores a la hora de seguir las medidas implementadas.  Existen oportunidades para que los  pescadores recreativos adopten medidas enfocadas en la conservación de manera voluntaria en apoyo a las regulaciones.  Ejemplo de esto es la ya existente implementación de peso mínimo por parte de muchos clubes de pesca.  Esta iniciativa  de establecer pesos mínimos ha sido cumplida por la mayoría de los participantes de estas actividades al ver los beneficios de liberar peces que no cumplen con estos requisitos, no obstante, algunos en el afán de la competencia abordan peces que terminan siendo descalificados.  Esto es el gran reto; educar a éstos pescadores sobre prácticas responsables en la pesca.  Tratar de cambiar la perspectiva sobre nuestros recursos  marinos para que los mismos pescadores se conviertan en protectores del recurso y ayuden al DRNA en la protección del mismo.

Para esto, el cumplimiento de las regulaciones es vital para evaluar las medidas de manejo implementadas.  Parte de la misión del manejo es entender  los deseos del pescador y optimizar estas oportunidades cuando sea biológicamente posible y educar cuando no lo sea adaptando a la realidad del recurso, logrando el mejor balance en beneficio del recurso y de los usuarios.

Por medio de estudios a largo plazo se observan los patrones  que son los que determinarán futuros cambios en las medidas que se toman para manejar el recurso.


Para mas información

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A journey pelagic ( Documental de la pesca de dorado)